Todo empezó en una fiesta, fandémicos, como comienzan todos los líos de la Lohan. El DJ contratado no era otro que Jesús Luz, el nuevo novio buenorro de Madonna, y entre los invitados se encontraban la propia Lohan o Alicia Keys, entre muchos otros.
Las malas lenguas dicen que Lindsay fue a la fiesta solo por acercarse a él (no sabemos si tienen una buena relación o es que simplemente se siente atraída por él) y que Madonna instaló toda una troupe de seguridad alrededor de su noviete, para evitar cualquier contacto entre ellos.
“Me considero un hombre casado”, ha declarado él en una entrevista reciente. Y es que si encima tu mujer no es otra que la mismísima Reina del Pop, ya te puedes portar bien, Jesús, y dejarte de tonteos. Sean reales o no.
Esta chica siempre me ha gustado mucho, sobre todo por su forma de actuar, de interpretar cualquier papel y desenvolverse en la película como nadie. Espero conocerte algún día.