Así es, fandémicos. Esta semana no podía ser otro que el inigualable (porque eso no me lo negaréis) Risto Mejide.
Porque debe ser la única persona capaz de permitirse despotricar de todo el mundo en un plató de televisión y que, encima, te paguen por ello.
Sin más dilación, dispongámonos ahora a conocer al que ha sido una de las figuras más revolucionarias de la pequeña pantalla en estos tiempos que corren. Porque esos piropos, esa ironía, esas gafas oscuras de chulo de barrio… no podían dejarnos indiferentes.