Lo de esta mujer no tiene precio. ¡Es buenísima! Semejante ostión se llevó con la cámara en todo el cogote y ella siguió con el programa como si nada, casi sin despeinarse. Y lo que tuvo que doler eso, ¡porque hay que ver como sonó! El caso es que la Milá quería hacerse la graciosa y le salió el tiro por la culata. (pasa en las mejores familias)
“Tengo prisionera a la cámara” decía orgullosa sin imaginar que se avecinaba la tragedia. Un empujoncito con chulería para subirla como si de un técnico de imagen se tratara y el descuido llegó por no dar los suficientes pasos para adelante, olvidarse de que aún no había subido del todo y ¡plof! ¡Menuuuuuuuuuuuuda leche! jajaja
Y claro, a entonar el ‘mea culpa’ logicamente, eso sí roja roja como un tomatito maduro. Pero ella puede con eso y con mucho más, por algo está al cargo de un programa como Gran Hermano, imprevisible, en riguroso directo y que sin ella no sería lo mismo. Milá, ¡tú si que eres la leche y no la que te ha dado la cámara!
En Fandemia | Li y Mercedes, lo mejorcito de la casa de Gran Hermano, Mercedes Milá amadrina el libro de Judit, Mercedes, en su línea


Comentarios
eso le pasa por ir de lista y ella misma lo reconoce. A mí me gusta mucho la milá pero creo que esta mujer tiene un afán de protagonismo impresionante y que si no da la nota en un programa, no se queda tranquila. Admeás, hay veces que ni se prepara los videos y no sabe lo que tiene que decir. Que es en plan, por que eres quien eres y tienes el nombre que tienes, porque si lo hiciera otro presentador cualquiera, ya habríamos puesto todos el grito en el cielo. Pero claro, si lo hace ella, es porque es campechana.
Vale, puede serlo, pero sin pasarse ¿no?